Libros Signo Editores

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Re: Libros Signo Editores

Mensaje  joorge el Lun Dic 13, 2010 11:30 am

ok, gracias por los consejos, ya me quedo mas tranquilo.

joorge
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Duda con Signo Editores

Mensaje  Toñi el Miér Dic 15, 2010 1:15 pm

Buenos días, esta mañana he comprado una serie de libros de Signo Editores, pero no sé si he elegido bien, he cogido Patrimonio de la Humanidad, ¿me podéis decir si es la mejor que tienen?

Toñi
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Re: Libros Signo Editores

Mensaje  Antonio el Lun Dic 20, 2010 1:45 pm

bueno, pues depende de tus gustos. despues de hablar con el comercial estuve viendo las fotos de las colecciones para ver la q mas podia encajar en el gusto de la persona a l a que iba a regalar (en este caso no era para mi) y opté por otro, pero ya te digo, depende de tu gusto y d lo q busques.

no tengo ahora el link, pero si tienes interés lo puedes encontrar en otro foro donde lo vi

Antonio
Invitado


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Signo editores cocina

Mensaje  LourdesG el Mar Dic 21, 2010 6:02 pm

¿Se sabe ya cuando se va a poder comprar la de la cocina?

LourdesG
Invitado


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La gran cocina

Mensaje  Garfield el Jue Dic 23, 2010 3:44 pm

Yo lo pregunté ayer mismo y todavía no se sabe, espero que sea pronto porque cuantas más colecciones haya mejor.

Garfield
Invitado


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Cómics Signo editores

Mensaje  Lop39 el Lun Dic 27, 2010 1:00 pm

Hola a todos, me han dicho que Signo editores va a empezar a vender cómics, sabéis si es verdad?

Lop39
Invitado


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Comics Signo editores

Mensaje  Sette el Jue Dic 30, 2010 1:33 pm

Sí que es verdad, pero no nos han dicho para cuando van a estar .

Sette
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Comics

Mensaje  Olivia A el Lun Ene 03, 2011 5:18 pm

el otro día estuve en un foro de coleccionistas de comics clásicos y me dijeron que Ediciones B había firmado un acuerdo con una editorial para hacer una obra para coleccionistas o algo parecido?

Olivia A
Invitado


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Cómics Signo editores

Mensaje  Garfield el Vie Ene 07, 2011 12:15 pm

He encontrado un link donde viene lo de los cómics de Signo editores:

"http://www.signo-editores.com/comics/"


Garfield
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Comics

Mensaje  Sette el Lun Ene 24, 2011 12:09 pm

Cómo los hagan del mismo estilo que las actuales de Signo editores, me refiero a calidad, van a estar muy interesantes, a ver si están de verdad en Abril y no se retrasan.

Sette
Invitado


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Cómics de Signo Editores

Mensaje  Lop39 el Mar Ene 25, 2011 4:50 pm

¿Y de quién van a ser?

Lop39
Invitado


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Cómics de Signo editores

Mensaje  Garfield el Miér Feb 02, 2011 3:55 pm

Yo sólo he visto cosas de Mortadelo y Filemón y del Capitan Trueno, pero no sé si habrá de más.

Garfield
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Cómics

Mensaje  Cocolo el Lun Feb 14, 2011 1:28 pm

Por lo que pone en la página web e Signo Editores son sólo esas que has dicho.

Cocolo
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Colección de recetas de cocina

Mensaje  Elena el Lun Mar 07, 2011 10:59 am

¿Y para cuándo una colección de recetas de cocina?

Elena
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Re: Libros Signo Editores

Mensaje  Invitao el Lun Mar 21, 2011 10:15 pm

Una pregunta para los que habeis comprado en signo editores, ¿Las visitas fueron concertadas o fueron los comerciales sin avisar en plan puerta fria?

Invitao
Invitado


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Signo

Mensaje  Lop39 el Lun Mar 28, 2011 9:57 am

Siempre te llaman por teléfono antes y quedan contigo, si quieres claro.

Lop39
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Pregunta sobre Signo Editores

Mensaje  Pablo el Miér Abr 20, 2011 3:30 pm

Buenas tardes, quería hacer una pregunta sobre los libros de Signo Editores, ¿sabéis si se pueden comprar las colecciones tomo a tomo?

Pablo
Invitado


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Compra a Signo editores

Mensaje  Bass el Mar Abr 26, 2011 2:47 pm

"Tomo a tomo" no se puede comprar a Signo editores, por lo menos yo cuando estuve trabajando allí no se podía, tiene que ser la colección completa, aunque luego lo puedes financiar, así que al final es mejor porque lo pagas a plazos pero los libros los tienes desde el primer día.

Bass
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El arte de la cocina / Signo editores

Mensaje  Garfield el Jue Mayo 12, 2011 11:28 am

Hola, aquí os dejo unos fragmentos bastante interesantes de uno de los tomos de la colección de Signo editores "El arte de la cocina", espero que os gusten.



Cérvidos

Con el nombre de cérvidos se designa una familia de animales rumiantes, cuyos machos se caracterizan por sus grandes cornamentas. De este grupo forman parte diversas especies de ciervo, así como el uapití, el gamo, el alce y el reno o caribú. Desde tiempos inmemoriales, estos animales han sido utilizados por el ser humano como fuente de carne. Ya en la Prehistoria eran habituales las cacerías de ciervos, y durante la época romana, los ejércitos imperiales solían llevar consigo un rebaño de gamos para que nunca les faltara la carne. También en Escocia, hace más de 1.000 años, se trasladaban de las montañas a las llanuras rebaños de ciervos para que sirvieran como fuente de carne durante el invierno.

Los cérvidos, tradicionalmente animales salvajes,han pasado a ser objeto de domesticación de un tiempo a esta parte. Así, en la actualidad se practica la cría de estas especies con diversos grados de intensidad en Nueva Zelanda, Taiwan, China, Rusia, Corea, Inglaterra, Estados Unidos, Australia, Dinamarca, Suecia, Suiza, Alemania y algunos otros países.

Se calcula que el número de cérvidos criados en el mundo se sitúa alrededor de los 5
millones de cabezas. El ciervo es, además, una preciada pieza de caza, que puede capturarse en la mayor parte del mundo, ya que su distribución es muy amplia. En España existen rebaños de cérvidos fundamentalmente en los Pirineos, las cordillera Subbética y el Sistema Central, y su caza está sujeta a un estricto control.

La carne del ciervo común o venado (Cervus elaphus), de color oscuro, es poco grasa y suele gustar incluso a aquellos que no son demasiado aficionados a la caza. Ello se debe en parte a que los cocineros han acertado a sacar un gran partido de esta carne no demasiado seca, que ahora suele encontrarse en los mercados.

Cuando se adquiere como producto comercial, es necesario decantarse por una parte concreta del animal, que puede ser el muslo, el cuello, la espalda, el costillar, el lomo o las vísceras. Cada uno de estos cortes tiene su propia utilidad. La parte alta del muslo, al ser muy tierna, resulta apta para hacerla simplemente a la plancha; la parte baja, en cambio, es más apropiada para estofados y goulash, cortada en cubitos. El cuello y la espalda se pueden guisar enteros, las costillas son muy gustosas tanto al horno como a la plancha y el lomo siempre resulta delicioso, sea entero o fileteado. El corazón, la lengua y el hígado se pueden guisar o aprovechar para condimentar otras preparaciones.


En las mesas de Europa central el ciervo es un plato que está presente con bastante frecuencia.
Son muy numerosas en esta zona las recetas de ciervo asado, que se acompaña normalmente con guarniciones o salsas de frutas rojas. Con la carne de ciervo se elaboran también civets, estofados y platos marinados con vino, cebolla y hierbas aromáticas. Todas estas fórmulas suelen ser idóneas igualmente para preparar la carne de las restantes especies de cérvidos. Uno de los más apreciados en gastronomía es el corzo, cuyo lomo con peras constituye una deliciosa especialidad
alemana. En América del Norte y Finlandia tiene su hábitat el ciervo de Virginia, que
posee una carne exquisita. En los países escandinavos y en Rusia, el reno (Rangifer tarandus) constituye un alimento básico, sobre todo entre los lapones. Incluso se crían rebaños de renos para el aprovechamiento tanto de su carne como de sus pieles.


El corzo

Uno de los miembros más pequeños de la familia de los cérvidos es el corzo (Capreolus capreolus), que vive en la mayor parte de Europa y también en Asia central y oriental, hasta China. Como máximo, alcanza una altura en la cruz de 76 cm. El macho muda sus cuernas, pequeñas y de tres puntas, al inicio de cada nuevo invierno. El corzo prefiere vivir en las áreas boscosas, donde su presencia pasa prácticamente desapercibida y donde resulta difícil su caza, una actividad muy frecuente en Europa, donde su carne es muy apreciada.

En referencia a este animal, el marqués de Armonville afirmó lo siguiente: «Mientras el ciervo, flaco y magnífico, reparte todas las fuerzas digamos que de su savia en el adorno extravagante de su cabeza y en sus ardientes amores, el corzo no da más que dos semanas al año a sus placeres carnales… Es el hijo del bosque; dulce y salvaje, sus pequeñas orejas están siempre atentas y su pelaje tiene el tono de las hojas muertas del roble en el suelo. Se percibe el paso rápido de su silueta perfilándose sobre los troncos de los árboles…» La tradición gastronómica transmitida de generación en generación por los mayores gourmets sostiene que «de todos los animales que galopan por los montes, el corzo parece haber sido destinado, por sus costumbres y sus gustos, a dar al ser humano, además de los placeres de la caza, una alimentación perfecta.»


Cabras salvajes


El muflón, considerado el ancestro de casi todas las especies de ovinos domésticos, es un caprino de gran tamaño, que debido a los cambios climáticos y a la caza excesiva quedó relegado a las islas de Córcega, Cerdeña y Chipre, desde donde se reintrodujo en numerosos zonas de Europa como animal de caza. En la actualidad,
el muflón europeo vive, entre otros lugares, en España, Alemania, Italia, la República Checa, Eslovaquia y Francia.

Habita principalmente en las vertientes y los contrafuertes de las montañas, al igual que las cabras salvajes (Capra ibex, Capra hispanica), cuya área de extensión abarca los principales macizos montañosos de la península Ibérica. Otras especies de cabra salvaje viven en los Alpes, el macizo del Cáucaso, diversos países del Próximo Oriente, la península Arábiga y ciertas zonas del continente africano, en concreto de Sudán a Etiopía. La gamuza, rebeco o sarrio (Rupicapra rupicrapa) también es un caprino salvaje que está presente en los Pirineos y las cordilleras costeras catalanas. Otras especies de rebecos tienen su hábitat en los Picos de Europa, los Alpes, los
Apeninos, los Abruzos, los Cárpatos, el Cáucaso y Anatolia.

Este mamífero de entre 60 y 75 m de altura tiene unos cuernos lisos y delgados en forma de gancho y es un animal muy esquivo, que a duras penas se deja ver. Su pelaje cambia de color de acuerdo con la estación del año. Oscuro durante el invierno cambia a rojizo en el período estival. Sobre este fondo destacan las manchas blanquecinas que luce en la cara y el cuello. Su extraordinaria agilidad le ayuda azafarse de curiosos y cazadores. La carne de rebeco, que se puede congelar, se presta para la elaboración de deliciosos estofados y civets.

En Andorra, la caza del rebeco es todo un acontecimiento social y nacional, que requiere un permiso especial. Durante la época en que se levanta la veda, justo después de la fiesta nacional, se monta un campamento en la alta montaña para poder darle alcance. Se calcula que en estas batidas participan más de quinientos
cazadores, que pueden llegar a cobrar alrededor de 150 ejemplares adultos.

En una obra de carácter geográfico y etnográfico
referida a Galicia, se afirma sobre este bello animal: «En invierno desciende, obligado por las grandes nevadas, hasta los pastos bajos y la zona arbórea, comiendo líquenes, hierbas y los brotes de las coníferas.

Se hace cada día más y más raro, exigiendo una repoblación y veda urgentes, antes de que la hermosa especie desaparezca. Las matanzas sin control, y en toda época, por parte de desaprensivos cazadores y furtivos, han traído la situación de hoy, frente a la abundancia de otros tiempos, en los que viejos cazadores amigos aún nos hablan, como en un sueño, de rebaños de un centenar de estos supicaprinos. Alerta mientras sea tiempo, antes de que los últimos ejemplares pasen a ser recuerdo emocionado».


El jabalí

El jabalí, que es el antepasado del cerdo, continúa siendo un animal salvaje apto para la caza, que a veces también se encuentra domesticado en alguna granja, cruzado en ocasiones con el cerdo o puerco doméstico. A diferencia de otras piezas de caza, el jabalí no cuenta con el visto bueno de todas las religiones. Es carne prohibida para los judíos, que por lo demás no consumen ningún animal de pelo y también los musulmanes lo miran con recelo debido a su relación con el cerdo, aunque algunos sabios religiosos opinan que no es cerdo, y por ello, en algunas sociedades islámicas se come.

Los cazadores clasifican a los jabalíes en cinco grupos en función de su edad: el jabato cañonado, de unos seis meses; el jabato escudero, de alrededor de un año; el jabato cachigordillo, de unos dos años; el jabalí, de más de dos años, y el jabalí cuatreño, de más de cuatro años. También se distingue entre el macho, que puede alcanzar los 160 kg, y la hembra, que no suele pasar de los 100 kg. Cuando se encuentran en época de celo, los machos no son comestibles.

El nombre del animal, del árabe gebelí, significa «de montaña», por ser las áreas montañosas y boscosas el hábitat de este cerdo salvaje. Su condición de preciada pieza de caza consta ya en los textos medievales, por ejemplo, en la Crónica de Jaime I. El Libre de Sent Soví, uno de los recetarios más antiguos que se publicaron en Europa, explica cómo hacer una salsa a base vinagre y especias para acompañar la carne de jabalí.

En nuestros días, el jabalí se prepara estofado, en civet y en forma de embutidos. Para que sea de buena calidad, es recomendable que el animal no supere los cuatro años, pues los de más edad tienen una carne tan dura y tan seca que es prácticamente incomible. Si la pieza proviene de la caza, resulta imprescindible cortarle los testículos, porque en caso contrario, el semen se desparrama
y provoca una peste enorme. Los ejemplares de mayor edad, conviene sumergirlos en
una marinada con vino o vinagre, hierbas y hortalizas durante toda la noche para que se ablande la carne. En cambio, si es un animal joven, se puede preparar incluso a la brasa. En todos los casos, el jabalí resulta sabroso cuando se cocina al horno, guisado o hervido, como se elaboraba en la Edad Media.




Garfield
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La cocina de Signo Editores

Mensaje  Flaviola el Mar Mayo 17, 2011 11:45 am

Pero la colección de la cocina no son recetas?

Flaviola
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collección

Mensaje  Jorge Lo el Mar Jun 21, 2011 9:35 am

Hola! pues yo compré la coleccion hace unas semanas y sí, tambien tiene recetas. este es el contenido. lo he encontrado aquí

Jorge Lo
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Re: Libros Signo Editores

Mensaje  Miriam el Jue Jun 30, 2011 4:35 pm

Lo has encontrado dónde?

Miriam
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colección de comics

Mensaje  agu el Vie Jul 01, 2011 2:28 pm

Hola, alguién ha podido echarle ya un vistazo a la colección de comics de Signo Editores ésta :[url][/url] ?? Tiene muy buena pinta. Contad la experiencia

agu
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colección de comics signo editores

Mensaje  Jose Lopez el Mar Jul 05, 2011 10:25 am

Hola, quería decir ésta: http://www.signoeditores.es/fondoeditorial/comics/listado

A ver si alguien me ayuda.

Gracias

Jose Lopez

Mensajes : 2
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Medicina natural de Signo editores

Mensaje  Peperoni el Miér Jul 06, 2011 3:19 pm

Hola , aquí tenéis unas páginas de la medicina natural de Signo editores.


Energía y acupuntura
la enfermedad como síntoma


Hace más de tres mil años que los chinos descubrieron un fascinante
mapa corporal, con puntos precisos e invariables cuyo estímulo produce alivio en los dolores,
e incluso –en según qué casos– consigue la radical curación de la sintomatología: la acupuntura,
el método de terapia oriental más conocido. A pesar de las dificultades que tienen los
occidentales para comprender y asimilar en profundidad la medicina oriental, la acupuntura se
ha extendido entre los médicos occidentales y muchos de ellos la practican con éxito.
La noción de la energía corporal es esencial en acupuntura, y sobre ella reposa toda la medicina
china, que puede ser calificada como «medicina energética». Es útil precisar cuál es el lugar de la
acupuntura y, por lo tanto, de la medicina china con relación a la medicina occidental: las dos
están evidentemente destinadas al estudio del organismo humano y sus enfermedades, pero sus
concepciones son tan radicalmente diferentes que los métodos terapéuticos aplicados difieren de
manera fundamental. Conviene recordar que el conjunto de la medicina tradicional china, de donde
procede la técnica de la acupuntura, se asienta en unos pilares básicos que son: la dieta, la
acupuntura, la moxibustión, las plantas medicinales, el masaje y los movimientos gimnásticos.
Todos estos elementos terapéuticos se pueden utilizar, junto con la acupuntura, para aliviar los
sufrimientos causados por las enfermedades.

Puesto que la acupuntura no es sino la aplicación de ciertos estímulos físicos en las terminaciones
nerviosas de la piel correspondientes a puntos determinados y precisos, existen técnicas que
también usan otros estímulos cutáneos para sus fines terapéuticos. Así, mientras la acupuntura
usa los estímulos de las agujas, la moxibustión aplica el estímulo físico de la sensación de calor
en puntos concretos de la piel, la acupresión aplica presión, etc.
Medicina de la materia y medicina de la energía
En Occidente es sumamente raro en medicina oír hablar de energía: en efecto, dicho nombre va
normalmente seguido de un adjetivo, que le atribuye una cierta cualidad (calórica, luminosa, química,
electromagnética, etc.). Para los orientales, estas diferentes formas de la energía no son más
que una. Este principio único puede manifestarse según toda clase de modalidades, algunas de las
cuales son perfectamente conocidas y utilizadas; otras, en cambio, lo son menos, y éstas son en particular
las que gobiernan el funcionamiento de la sorprendente máquina que es el ser humano.
Hay que considerar que la medicina occidental, en contraposición a la china, es la «medicina de
la materia». En efecto, los médicos occidentales estudian las manifestaciones clínicas de la enfermedad,
es decir, los síntomas presentados por el enfermo, encontrados en el interrogatorio (síntomas
subjetivos) y los revelados por el examen clínico efectuado por el profesional (síntomas
objetivos). A continuación se ponen en marcha los exámenes paraclínicos: exploraciones radiológicas
(para evidenciar las modificaciones patológicas), análisis de laboratorio para determinar
la composición o las constantes de la sangre, la orina, los diferentes líquidos orgánicos y te jidos
previamente extraídos, etc.; todo ello con la finalidad de destacar cualquier «modificación material
» que afecte a algún medio orgánico, ya sea líquido, tejido u órgano.
En cambio, los médicos orientales que practican la acupuntura o, más exactamente, la medicina
tradicional china, tienen un punto de vista bastante diferente. En efecto, examinan con cuidado
al paciente, concediendo la máxima importancia al menor síntoma subjetivo u objetivo. Para
ellos, es esencial no multiplicar los exámenes paraclínicos hasta encontrar una manifestación
material del problema, dado que utilizan el diagnóstico por los pulsos chinos.
Los acupuntores conceden una importancia esencial a la perturbación que ha sido la causa generadora
de toda la sintomatología, a saber, la perturbación energética. ¿Significa esto que los acupuntores
no utilizan los exámenes clínicos de laboratorio, ni los exámenes radiológicos? No, sólo
significa que no sitúan paralelamente, desde el punto de vista del diagnóstico, los elementos que
proporciona la medicina occidental con los aportados por la medicina oriental. En realidad, esto
no representa más que dos confirmaciones, por caminos distintos, que evidentemente valen más
que una sola, ya que los dos aspectos se amplían y completan.
A efectos diagnósticos, los acupuntores se basan también en una división que puede sorprender
a los occidentales al abordar el estudio de la acupuntura, ya que los orientales clasifican lo
que nosotros llamamos vísceras en dos categorías distintas: los órganos por una parte, y las entrañas,
por otra.

Las entrañas son para ellos vísceras de cruce, cuya única función estriba en el
paso o tránsito y su ablación no conduce necesariamente a la muerte. Entrañas son el intestino
grueso, la vejiga, la vesícula biliar, el intestino delgado y el estómago.
Los órganos, en cambio, son lo opuesto. Son vísceras, generalmente llenas, a las que
les atribuyen las funciones de almacenar la energía, conservarla y, si es preciso,
transformarla, liberándola al organismo a medida que éste la va necesitando.
Son los pulmones, los riñones, el hígado, el corazón y el bazo-páncreas.

La fuerza de los contrarios

Para los chinos, la energía es también bipolar, y esta noción de la bipolaridad
es esencial para ellos. El yin y el yang representan en realidad la
bipolaridad de un principio único. Recordemos que la polaridad implica,
en electricidad, un polo positivo y un polo negativo y esto corresponde
en la noción de energía de la acupuntura, al yin y al yang. Pero esta
noción del yin y del yang es mucho más profunda y tiene menos restricciones
que la del polo positivo y negativo. En realidad, las relaciones entre el
yin y el yang se rigen por los conceptos de oposición y complementariedad.
Según el concepto de oposición, lo positivo se opone a lo negativo, y resulta importante comenzar
el estudio de la acupuntura por aquí. Pero existe una diferencia sustancial en comparación
a lo que ocurre con la electricidad: si bien el sentido de la corriente eléctrica va siempre del
polo positivo al negativo, en la circulación de la energía, el sentido puede ir también del negativo
al positivo. El concepto de complementariedad establece que el uno no puede existir sin el
otro, y que el yin y el yang son, por lo tanto, complementarios.
Así llegamos a la noción de equilibrio: el yin y el yang deben existir en proporciones
equilibradas para que todo transcurra con armonía, tanto en el
hombre como en el universo. Este equilibrio es extremadamente importante
para el ser humano, ya que de él depende su salud; la enfermedad sería la
manifestación de un desequilibrio.
Vemos pues que oposición, complementariedad y equilibrio son tres nociones esenciales
para poder entender el concepto de energía, pero son todavía insuficientes. Hay que
agregarles el concepto de relatividad. Cuando dos recipientes contienen uno 100 mililitros
y el otro 200 mililitros de agua, diremos que el contenido del primero es inferior relativamente
al del segundo, que es entonces superior. Pero si los comparamos con un tercer recipiente
que contenga 500 mililitros de agua, el segundo de los anteriores será relativamente
inferior, y este último relativamente el mayor. Es decir, que un recipiente puede
ser considerado mayor o menor por comparación relativa con otros.
Esta relatividad se aplica en todos los campos. Y en particular, para el yin y el yang, es
preciso tener constantemente presente que un elemento cualquiera es siempre yin por
comparación con otro pero, sin embargo, puede ser yang al mismo tiempo por comparación
con un tercero. Esto, que parece evidente, es no obstante muy difícil de comprender en un
buen número de casos y puede ser el origen de grandes errores de razonamiento y, por ello, en
los resultados al aplicar determinadas técnicas.
Según una ley general de la medicina tradicional
china, los seres humanos están sometidos
también a los principios del yin y el yang, igual
que la tierra y el fuego, como luego se verá.
Por lo tanto, ciertas partes del ser humano son
yin y otras, yang. Sin embargo, estas nociones
no son concebibles en sentido absoluto, sino
únicamente en un sentido de relatividad dentro
del individuo. En general, las energías son
yin y la materia es yang.

Los cinco elementos

Para los chinos es evidente que la energía es
asimilable al yang y la materia al yin. En el fondo,
pues, energía y materia parecen ser dos
principios opuestos, y para demostrarlo basta
con la experiencia diaria corriente. Pero toda-
vía es preciso aclarar otro concepto, y es que no existe energía sin materia, ni materia sin energía.
Abandonemos, pues, por un momento la idea de energía pura, para considerar la energía
más pesada, que es la materia, la cual no es más que una forma condensada de la energía, con la
que es comparable a grandes rasgos y a la que puede someterse también a los grandes principios
del yin y el yang, con todas las implicaciones que ello comporta.
Es esencial introducir aquí el concepto de los cinco elementos. Hemos visto ya que la materia es
yin por comparación con la energía, la cual es yang y puede ser asimilada, al igual que la tierra es yin
con respecto al cielo, que es yang. Pero esta manifestación material puede presentar distintos aspectos,
unos más yin, y otros, más yang. Recordemos primero que el yin y el yang coexisten siempre
y a todos los niveles, por lo que no son más que dos nociones relativas. Así pues, dentro del
nivel tierra, en el que existe la materia, podemos encontrar elementos yin y elementos yang, que
pueden ser clasificados según su polaridad. ¿De qué elementos se trata? El fuego, la tierra, el
metal, el agua y la madera.
Al principio había sólo cuatro elementos; como además estaban sobre la tierra, en la cual vivimos,
y dado que ella era la que se cultivaba, proporcionaba alimentos y constituía la base de toda
la vida, se la colocó en el centro, representando el eje del cuadrilátero constituido por las
otras cuatro.

Aceptemos este esquema tal como es y estudiemos su significación, ya que se aplica
en campos tan dispares como la música y las artes marciales.
A partir de la teoría de los cinco elementos y de las leyes que los rigen, surge un razonamiento
lógico que encuentra sus aplicaciones en la vida diaria, así como en la medicina tradicional china.

La exactitud de las conclusiones a las que permite llegar dicho razonamiento resulta
sorprendente: un hecho que podría pasar inadvertido a los que no están avezados
es que se corresponde perfectamente, en la mayor parte de los casos, con las ideas
y las teorías científicas de la actualidad.
Las leyes de la generación y de la destrucción
Los cinco elementos viven y no son inertes: se engendran y destruyen
sin cesar. Ésta es la ley que rige toda la vida, es decir, nacimiento y muerte,
y un equilibrio es la resultante de esta producción y de esta destrucción,
el cual procede de su armonía. Y esto es perfectamente concebible,
dado que la vida es movimiento.
Así, podemos describir que, en principio, el ciclo de la «generación» corresponde
al recorrido del círculo en el sentido horario, lo cual nos da la siguiente interpretación:
el elemento fuego engendra el elemento tierra; la tierra engendra el metal;
el metal engendra el agua; el agua engendra la madera; y, por último, la madera engendra el
fuego. Resulta evidente que todo esto no parece, a primera vista, completamente justificado y exige
algunas explicaciones:
• El fuego quema todo aquello que alcanza y lo reduce a cenizas, las cuales se identifican perfectamente
bien con la tierra, de ahí la afirmación de que el fuego engendra la tierra. El fuego
que surge de los volcanes cubre la tierra de cenizas, y éstas son fertilizantes.
• Las vetas de los metales se encuentran en la tierra y en cierto sentido podemos decir que
nacen de ella, de su seno; de ahí que la tierra engendra el metal.
• Todo metal, en ciertas circunstancias, puede volverse líquido en función de la temperatura;
de ahí que el metal engendre el agua entendida como líquido en sentido general. Sólo hay
un metal líquido a temperatura ambiente: el mercurio.
• El agua engendra la madera en tanto en cuanto los vegetales necesitan agua para crecer.
• La madera engendra el fuego por la razón evidente de que la leña es el mejor combustible
natural. Y así se cierra el ciclo.


Al igual que los cinco elementos se engendran
el uno al otro, también al mismo tiempo se
destruyen entre sí. Si dejara de ser así, el equilibrio
no reinaría más en el universo. Estos elementos,
dispuestos de modo similar a los de
generación, se traducen o interpretan de la forma
siguiente:
• El fuego destruye el metal: lo funde en diversos
procesos de transformación, tanto
naturales como artificiales.
• El metal destruye la madera: es el caso,
por ejemplo, del hacha que corta el árbol.
• La madera destruye la tierra: la agrieta
con sus raíces y la recubre de vegetación
hasta hacerla desaparecer de la vista.
• La tierra destruye el agua: es decir, la absorbe, esfumándose de su superficie.
• El agua destruye el fuego: lo apaga, como todo el mundo sabe.
Téngase en cuenta, una vez más, que estas expresiones son tan sólo imágenes cargadas de una
profunda significación simbólica, y enunciadas de esta forma a título mnemotécnico. Aunque la
materia y la energía son indisociables, la energía más pura corresponde al cielo, y la materia más
pura corresponde a la tierra. Pero como en la vida todo es movimiento, acción y reacción, la
energía por una parte y la materia por otra no permanecen aisladas cada una en su dominio.
La materia (representada por los cinco elementos) y la energía reaccionan una frente a la otra,
y como la energía es, por definición, más móvil, y la materia más pesada y menos móvil, es la

energía la que va a actuar sobre la materia y a producir en consecuencia una serie de reacciones.
Por lo tanto, la energía del cielo bombardeará la materia, pero si ésta se presenta bajo cinco aspectos
(los cinco elementos), aquélla se presenta bajo seis aspectos. De estos seis aspectos de la
energía, tres son yin y los otros tres son yang. Veamos cuáles son los de cada clase:
• Las tres energías yin son: la energía primaria, que se designa con el nombre de tsihe-yin; la
energía secundaria, que se designa con el nombre de chao-yin; y la energía terciaria, que se
designa con el nombre de tae-yin.
• Las tres energías yang son: la energía primaria, que se designa con el nombre de chao-yang; la
energía secundaria, que se designa con el nombre de yang ming; y la energía terciaria, que se
designa con el nombre de tae-yang.
Estas seis energías están en relación, cada una de ellas, con un elemento, y cada una de ellas
ejerce su acción de modo preferente sobre dicho elemento. Esta acción sigue las siguientes pautas:
a la energía tsihe-yin le corresponde el elemento madera; a la energía chao-yin le corresponde
el elemento fuego; a la energía chao-yang le corresponde el elemento fuego; a la energía tae-yin le
corresponde el elemento tierra; a la energía yang ming le corresponde el elemento metal; y a la
energía tae-yang le corresponde con el elemento agua. El hecho de que se produzca la corres-
pondencia de un elemento con cada clase o tipo de energía no se limita sólo a un fenómeno pasivo.
En efecto, la energía actúa sobre el elemento y el resultado es otra energía, denominada
energía estacionaria.
Si los cinco elementos, tierra, metal, agua, madera y fuego, se disponen sobre un círculo y representamos
sobre dicho círculo los órganos y las entrañas, obtenemos un primer esquema. Si introducimos
en dicho esquema los aspectos psicológicos, que pueden crear problemas en el individuo
por exceso, el resultado será un segundo esquema. Ésta es la noción de los cinco elementos y su
relación con los mecanismos biológicos del ser humano. A partir de estos esquemas, se construye
el patrón utilizado por los médicos acupuntores chinos para representar el completo funcionamiento
del organismo humano, sobre el cual es posible influir mediante la aplicación de las agujas.
La energía en el ser humano, recepción y circulación
Desde este punto de vista, el ser humano es, ante todo, energía, pero veamos las diferentes formas
de energía que existen según la tradición china, que clasificaremos en tres fundamentales.


La energía hereditaria es la primera energía del ser humano, cronológicamente hablando, y constituye
el potencial energético transmitido a cada individuo por sus procreadores. Resulta preciosa
o de gran valor para la persona y es indispensable para la vida. Disminuye en el transcurso de la
existencia de manera natural, a medida que van pasando los años. De su uso particular y de su
disminución cuantitativa resulta el envejecimiento.
La energía nutritiva o energía iong es la variante energética que procede de los aportes exteriores,
ante todo de la alimentación y de la respiración. Con ambos actos el hombre hace penetrar
en su organismo cierta cantidad de energía, indispensable para su vida, cuya quintaesencia es
extraída por medio de transformaciones químicas, para luego expulsar los desechos inutilizables
rechazados por medio de los diversos aparatos excretores.
La energía de defensa o energía oé es otra forma energética procedente del exterior que no es de
origen nutricional y cuya función consiste simplemente en defender el organismo de los agentes
agresores de origen externo. Es éste un terreno de actualidad, dado que cubre buena parte de la
inmunología. Una vez más se presenta aquí una sorprendente analogía de puntos de vista entre
las concepciones chinas tradicionales y los conocimientos occidentales de hoy.
Éstas son las principales clases de energía que encierra el cuerpo humano, indispensables para su
funcionamiento. Sobre ellas se apoya la acción de la acupuntura, y por ello la medicina tradicional
china se denomina medicina energética. La energía oé (energía de defensa), que presenta todos los
caracteres yang, se extiende a todo el organismo, dado que es muy móvil, y se desplaza con facili-
dad hacia la región amenazada. En cambio, la energía iong es yin en relación a la anterior, pues sólo
circula por los meridianos y los órganos y entrañas, y se desplaza mucho más lentamente que la
energía oé. Con respecto a la energía hereditaria, diremos que todavía es más yin que la energía iong.
También entre los órganos y las entrañas, por su diferente estructura y función, se puede establecer
una clasificación de acuerdo con el yin y el yang. En efecto, los órganos, que en general están
llenos (concentración) y conservan la energía (reposo), son generalmente yin, a diferencia de las
entrañas, que son zonas de paso, dinámicas, que permiten el movimiento y la expansión de la
energía, de modo que son yang en relación a los órganos. Una parte de la energía, pues, se conserva,
mientras que el resto circula continuamente a través de unas líneas que son los meridianos.
La circulación de la energía dentro del cuerpo humano no tiene lugar de una forma anárquica,
sino que se efectúa según un proceso inmutable, una cronología precisa, e incluso un horario
exacto, y en el sentido siguiente, que traduce la perpetua sucesión del yin y el yang: intestino
grueso, estómago, bazo-páncreas, corazón, intestino delgado, vejiga, riñones, maestro del corazón,
triple recalentador, vesícula biliar, hígado, pulmones, y luego este ciclo vuelve a comenzar.
En este punto, sin duda el lector se preguntará qué son el maestro del corazón y el triple calentador.
El maestro del corazón se refiere a la circulación sanguínea, y el triple calentador, a la función
metabólica o función de transformación química.
La energía, por lo tanto, impregna el cuerpo humano y circula sin cesar en su interior. Y si bien
en la vida todo es movimiento, la circulación energética, al igual que la circulación sanguínea, se
rea liza según trayectos preferentes, que son los denominados meridianos. Los meridianos constituyen
una red de vías, situadas a profundidades diferentes, y que unen dentro del cuerpo el interior
con el exterior, lo alto con lo bajo y la parte izquierda con la parte derecha.
Estos trayectos están clasificados en la forma siguiente: meridianos principales y vasos secundarios.
Los primeros son los más importantes, y poseen una parte profunda y otra superficial. La parte superficial
recorre la longitud de los miembros y, en particular, desde el codo al extremo de los dedos
de la mano, o bien de la rodilla al extremo de los dedos de los pies. La parte profunda incluye la
raíz de los miembros, es decir, desde la espalda al codo, o de la región pelviana hasta la rodilla.
A nivel del tronco se sitúa la parte más profunda, dado que a dicho nivel el meridiano entra en
contacto con el órgano o las entrañas a las cuales corresponde. Los 12 meridianos principales
son: l) meridiano de pulmón; 2) meridiano de intestino grueso; 3) meridiano de estómago; 4) meridiano
de bazo; 5) meridiano de corazón; 6) meridiano de intestino delgado; 7) meridiano de
vejiga; Cool meridiano de riñón; 9) meridiano maestro del corazón; 10) meridiano triple calentador;
11) meridiano de vesícula biliar, y 12) meridiano de hígado.
La energía está circulando continuamente a lo largo de dichos meridianos. La circulación de la
energía en el seno de los meridianos presenta en acupuntura una importancia considerable, y esto
ocurre por diversas razones. En primer lugar, desde el punto de vista de la sintomatología, dicha
circulación de la energía se realiza según un ritmo inmutable, correspondiendo a un horario preciso.
En efecto, durante dos horas, el meridiano estará en estado de plenitud (contiene el máximo
de energía), y durante las dos horas siguientes estará en vacío (contiene el mínimo de energía).

En segundo lugar, desde el punto de vista terapéutico, cuando por cualquier razón la circulación
energética no se realiza correctamente en algún meridiano, es fácil deducir que el meridiano precedente
verá acumularse en él la energía; al propio tiempo, el meridiano que le sigue estará mal
alimentado de energía, fenómeno comparable a la existencia de una barrera o un filtro.

Peperoni
Invitado


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